El PSOE y la importancia de la coherencia del mensaje

“Somos un país de centro izquierda y la dirección del PSOE debe saberlo. Los dirigentes deben sentir lo mismo que los votantes, actuar en consecuencia…”

Esto es lo que leía ayer en un artículo de opinión firmado por una conocida representante política vasca. No penséis que pongo en duda la tendencia, ideología y orientación “centroizquierdista” del Estado. No tengo datos para confirmarlo, pero tampoco negarlo. Lo que me llama poderosamente la atención es la segunda parte del enunciado, que me recuerda a aquella frase de Groucho Marx que decía: «Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.»

Si hay algo que castigan los electores de hoy en día es la falta de claridad en el mensaje político, la ausencia de un discurso unívoco, de un programa coherente; entiende el debate previo, incluso lo aplaude, pero lo que no concibe es que lo que ayer era azul, hoy sea rojo.

La historia, el famoso “storytelling” de cualquier marca, también la de los partidos políticos, no puede variar a golpe de encuestas o situaciones coyunturales. Su “adn” no puede variar; cambiarán los dirigentes, los programas, las circunstancias, pero no su misión, visión y valores. Sus políticas concretas tendrán que adaptarse en función de la situación; también sus programas; incluso l@s candidat@s. Pero no su razón de ser.

Y esta reflexión termina con una pregunta que me gustaría lanzar a la política que redactó este artículo: ¿Qué ocurriría si España fuera un país de centro derecha? ¿Debería el PSOE sentir lo mismo que los votantes?

 

2 Comentarios

  • Xabi dice:

    El artículo es muy pertinente y coincido con él. Precisamente en el DV de hoy Ruiz Soroa publica un texto sobre el nuevo Secretario General del PSOE donde pone en evidencia su falta de madurez política. El problema no es nuevo: la socialdemocracia europea tiene grandes dificultades para elaborar un proyecto político que vaya más allá de corregir la política sin matices de la derecha.

    Si el socialismo alemán tuvo su gran golpe de efecto con el abandono del marxismo en el Congreso de Bad Godesberg en 1959, el PSOE dejó pasar veinte años en hacer lo mismo, tras un Congreso traumático donde se produjo la dimisión de Felipe González al ser rechazada su propuesta, que fue aprobada cuatro meses después en un Congreso Extraordinario. Y es que la izquierda española ha tenido muy poca capacidad autónoma de elaboración teórica: el PSOE miraba a Alemania y el PCE a Italia. Mientras ha habido que montar un Estado moderno que se pareciera al Estado del Bienestar, el PSOE ha tenido tarea, pero ahora que no tiene a dónde mirar ni modelo que ofrecer, sus dirigentes quieren llamar la atención diciendo cosas tan poco juiciosas como las que se resaltan en este artículo. ¡Y mira que hay trabajo por hacer!

    • Itziar García dice:

      Gracias, una vez más

      Dices que «la socialdemocracia europea tiene grandes dificultades para elaborar un proyecto político que vaya más allá de corregir la política sin matices de la derecha»…Y la derecha, consciente de ello, va a intentar hundir un poco más si cabe y ahondar en la crisis del socialismo (al menos a nivel estatal). La estrategia, a mi juicio, clarísima, está en aupar a Podemos ignorando por completo al PSOE. No hay más que ver los últimos programas televisivos como El Cascabel, La Marimorena…

      Polarizar el voto extremista de izquierdas haciéndole la campaña a Pablo Iglesias y movilizar, a su vez, a los suyos. Mientras tanto, el PSOE comunicando renovación cuando en realidad es estética. Packaging sin producto.

Deje una respuesta