Detrás del (a)salto al cielo de Podemos, hay un trampolín: “Guanyem e Irabazi”

Muchas han sido las respuestas ante la pregunta del porqué; del por qué no se presenta Podemos con su marca a las elecciones del próximo mes de mayo; ellos esgrimen que quieren “preservar la marca Podemos”, que desean “estar a la altura de la inmensa ola de expectativas y esperanzas” que han generado. Según Pablo Iglesias, “nuestra tarea no es ocupar cargos sino dar pasos efectivos e irreversibles para el cam­bio (…) Venimos a terminar con el caciquismo, los en­chufes y el secuestro de la democracia”.

Si bien la música de estas afirmaciones puede sonar bien de cara a la opinión pública, que ve en los partidos políticos y sus ansias de ocupar la “poltrona”  uno de los mayores problemas del País,  cabe la posibilidad de que esta decisión esconda una estrategia electoral que va más allá de lo que públicamente han venido diciendo.

 Guanyem en Barcelona, Irabazi en algunos municipios de Euskadi. Ejemplos, ambos, de plataformas ciudadanas que aglutinan y comparten con Podemos el principio básico de dar la voz a la ciudadanía y hacer frente a los políticos de la “casta”; reuniones periódicas y de barrio; abiertas y transparentes. “Transformación colectiva en el caso de Guanyem”, “participación abierta, horizontalidad, paridad y diversidad” en el caso de Irabazi. Círculos como símbolo de su organización. Donaciones como forma de financiación. Municipalismo. Objetivos locales más allá de los estatales.

Irabazi

 Si bien Podemos ha renunciado a utilizar su marca para los próximos comicios, no ha desechado la posibilidad de adherirse a siglas ya constituidas y sumar su bagaje, notoriedad y fuerza a estas candidaturas con las que comparte misión, visión y valores; un apoyo de Podemos a estas plataformas sería la punta de lanza para las mismas; el aval de un Partido que se va consolidando y que va creciendo como la espuma y que pondría tanto a Irabazi como a Guanyem en posiciones realmente interesantes a nivel local.

 Pero “el cielo” de Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Monedero y  Bescansa no está ni en Donostia, ni Barcelona; está en Madrid; en la Moncloa. Y esta “no se toma por consenso, sino por asalto”: Y para este (a)salto, necesita trampolines; apoyos que se haya ido ganando en silencio, barrio a barrio, escuchando y aportando y sin imponer. “Sumándose ahora para que luego se sumen a ellos”; es decir, que detrás de la decisión de no presentarse por la imposibilidad de crear listas de primer nivel, puede haber otra razón: el paraíso de noviembre del 2015. Si los Círculos municipales de Podemos aportan, ayudan, colaboran y relanzan candidaturas locales como Guanyem o Irabazi que no tienen objetivos estatales…¿Qué harán estos cuando llegue el momento de que Podemos pueda alcanzar el cielo? Guanyem e Irabazi…como trampolín hacia el (a) salto de la Moncloa.

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