Juego de estrategas ante las elecciones vascas: Arnaldo Otegi

Era un secreto a voces; Arnaldo Otegi, líder de la izquierda abertzale, ha sido elegido por parte de la dirección de Eh Bildu como candidato a Lehendakari para los próximos comicios que se celebrarán en Euskadi, previsiblemente, en otoño. La fecha todavía no está fijada, y según se deduce de la entrevista que ofreció el Lehendakari Iñigo Urkullu a Eitb en el programa Minuto a Minuto, esta decisión estará condicionada por los movimientos que se den a nivel estatal.  Esta afirmación no hace más que reforzar la idea de la importancia de la gestión de los tiempos a la hora de plantear estrategias electorales.

Idoia Mendia también ha oficializado su candidatura y ya ha empezado a intentar marcar distancias respecto al PNV, partido al que ha “arropado” durante los tres años de gobierno. Pero no solo trata de alejarse del partido jeltzale, sino también del resto de partidos que se encuentran en la parte izquierda del tablero electoral. Para ello, el primer movimiento estratégico ha sido aglutinar al partido de Ortuzar, Podemos y Eh Bildu como partidos radicales, independentistas y soberanistas: todos en el mismo saco. Teniendo en cuenta los últimos datos que arrojaba el Euskobarómetro, donde el apoyo al independentismo cae respecto a anteriores oleadas, a priori, no parece mala estrategia; sin embargo, para que un mensaje cale en la opinión pública, es imprescindible que parta de premisas interiorizadas por la misma; por un marco concreto. Podemos ya ha dicho por activa y por pasiva que está a favor del derecho a decidir, pero que es un partido español que no votaría a favor de la independencia. Esta premisa, en consecuencia, no tiene visos de tener mucho recorrido para los socialistas, que saben que Podemos puede arrebatarle gran parte de su electorado “tradicional”.

 

La coalición  que realmente puede estar manejando bien los tiempos y los mensajes es Eh Bildu, con un Arnaldo Otegi que ha sabido hacer una lectura certera de la evolución que ha tenido la sociedad en los últimos años. Ha pasado de la “independencia” al “proceso constituyente”; del “Gora Euskal Herria Askatuta” al “Gora Euskal Herria Gorria”; a hablar de cuestiones sociales, de “oligarquías” (término que está utilizando Pablo Iglesias). Eh Bildu, partido atractivo para la juventud nacionalista hasta el momento, se ha vuelto “prescindible” para la juventud millennial y no nacionalista. La independencia no vende. Podemos es la amenaza. El reposicionamiento de Eh Bildu en tan poco tiempo es difícil. Podemos está mejor posicionado en cuestiones sociales; es un partido “nuevo” que no olvidemos, obtuvo el mayor número de votos en las últimas elecciones en la Comunidad Autónoma Vasca.

 

Ante ello, la estrategia pasa por el mismo candidato; ni programa, ni partido: el candidato y su inhabilitación para cargo público que le impide presentarse hasta el 28 de febrero del 2021. Esta puede ser la baza que esté jugando Eh Bildu. Haciendo oídos sordos a esta circunstancia, la dirección de la coalición independentista ha propuesto a las bases al histórico dirigente como candidato para Ajuria Enea. No hay más nombres sobre la mesa. ¿O sí? A medida que se vayan acercando las elecciones, el peso de la ley volverá a marcar agenda y probablemente veten a Otegi, que se convertirá en mártir de la causa. El “fantasma de la ilegalización” volverá a escena y  la estrategia “victimista” puede ser un buen asidero para movilizar a un electorado cansado de vetos y prohibiciones que nos retrotraen a épocas pasadas; épocas que creemos superadas pero que se pueden activar por pura estrategia electoral.

 

Continuará…

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