Elecciones catalanas: Artur Mas y las tres claves de la gestión de los tiempos en comunicación

La elección de la hora no fue baladí. En “prime time”, momento en el que la mayoría de la gente se encuentra en su hogar, descansando, frente al televisor. La escenografía tampoco fue escogida al azar. Perfectamente estudiada, en el Saló Mare de Dèu, acompañado por la Vicepresidenta del Govern, Neus Munté, los consellers de Presidència y Gobernació, Francesc Homs y Meritxell Borràs y la Presidenta del Parlament, Núria de Gispert, antesala de la breve declaración institucional que ofreció desde el Pati  del Taronges.  Todo ello, con una única bandera:  la de Cataluña.

El equipo del President gestionó estratégicamente los tiempos; digo “tiempos”, en plural, porque hablamos de tres variables. A continuación trataré de desarrollar tres claves relacionadas con la gestión del tiempo y que el equipo del President aplicó de manera estratégica

Artur Mas

1. El último momento, pero no por ello, precipitado:  Artur Mas firmó el decreto cuatro días antes de la fecha de la cita con las urnas, el tope establecido por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG); eso no significa que lo hiciera rápido y sin pensarlo, sino todo lo contrario. Toda la estrategia se ha ido fraguando durante años y dando pasos meditados; las diferentes Diadas, el 9N y varias citas electorales han servido para recabar datos y actuar en función de un análisis pormenorizado de las encuestas. Sólo así se puede entender que los Convergents hayan decidido “renunciar” a sus siglas y que su líder no encabece la candidatura. ¿Era CDC una marca que cotizaba a la baja? ¿Qué valoración tenía el President Mas? ¿Cómo afectaba a todo el proceso el “Caso Pujol”? ¿Por qué deciden poner como cabeza de lista a Raül Romeva, un ecosocialista? ¿Por qué le siguen representantes de ANC y Òmnium? No cabe duda de que la irrupción de Podemos durante este tiempo ha obligado a replantearse la estrategia inicial.

2. Prime time:  Artur Mas tuvo en vilo, esperando, generando expectativas en los medios de comunicación durante todo el día a la ciudadanía; consiguió marcar agenda (agenda setting) y que todos los grupos de interés (medios, oposición, ciudadanía y propios simpatizantes/afiliados) estuviesen atentos a su discurso y el texto del decreto. Y, por supuesto, obligó a posicionarse a los diferentes públicos en función de sus palabras. Lo consiguió. Incluso las televisiones más locales, como EITB, dieron su discurso en directo. Fue un éxito rotundo, a pesar de que el decreto que firmase fuera calcado al  del año 2012; un decreto al uso para no entrar en contradicción con la ley.

3. Inicio de precampaña: el 27 de septiembre es “el Día”, pero la “precampaña” comienza el 11 de septiembre, que si consigue el éxito de años anteriores, puede servir como revulsivo para aquellos votantes con cierto recelo (miedo) a la posible declaración unilateral de independencia. Este tipo de actos son herramientas estratégicas para la movilización, ya que hacen que el individuo se sienta parte de un colectivo y haga seguimiento de lo que aparentemente hace la mayoría (recomiendo el libro Tribus, de Seth Godin).

En resumen, la gestión de los tiempos, el análisis de los datos y la reflexión sobre tendencias, han sido diseñadas de manera estratégica para lograr sus objetivos, al menos, iniciales. Seguiremos analizando la campaña

 

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