«¿Yo?, ¡de BILBAO!» – La importancia de la comunicación interna en la marca ciudad

Orgullosos de ser bilbaínos. Así se sienten los vecinos de Bilbao. Orgullosos de su equipo de fútbol, de su gastronomía, de su cultura, de su historia…De todo aquello que configura su relato; su “storytelling”. Pero… ¿Qué tiene que ver esto con el city marketing?

Cuando el gobierno de un ayuntamiento, diputación, ejecutivo autonómico o de país trata de implantar una estrategia de city marketing o marca país, (bien con objetivos de posicionamiento/imagen, reputación o económicos), ha de tener en cuenta que el público prioritario ha de ser el propio habitante; el propio ciudadano. Es a la ciudadanía a quien hay que convencer, persuadir y seducir sobre las bondades, los beneficios y las potencialidades de la propia ciudad; del territorio, del país.

En una era marcada por la globalización, interconexión y la movilidad, los ciudadanos y vecinos se convierten en embajadores y prescriptores de su país. El mensaje que reciben los turistas potenciales o empresas extranjeras interesadas en invertir en una ciudad no se limita al mensaje “oficial” e interesado lanzado desde las instituciones públicas; y es que estas han perdido el “control” sobre la gestión de la marca en beneficio del ciudadano.

Por ello, cuando una institución se decida a desarrollar un proyecto estratégico de marca ciudad/país, ha de involucrar desde el primer momento al público interno; conseguir su aprobación; escucharle; hacerle partícipe del desarrollo de la marca. Sólo así conseguirá que la reputación de la ciudad/país crezca de manera proporcional al orgullo de pertenencia de sus propios conciudadanos.

En definitiva, el plan no consiste en llegar a todos los puntos del planeta con la mejor gráfica, spot o cuña de radio (que también ayuda) sobre Bilbao, sino en convencer a cada uno de los bilbaínos en que cada vez que salgan de su ciudad o les pregunten acerca de la misma, digan con orgullo y una sonrisa: ¿Yo? ¡de BILBAO!

 

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